viernes, noviembre 17, 2006

La violencia de toda clase constituye el elemento mas enajenate y divisorio que nos rodea, es facil sucumbir a la tentación de destruir al otro por no concordar con nuestras ideas, esos sesgoz animalescos nos acompañan en nuestro cerebro primitivo nos invitan a destruir al semejante cuando no se asemeja a nuestra imagen, que desdicha es habitar un mundo con esta violencia psicótica y bestial, es por ello que el Derecho constituye la respuesta ordenada del contrato social, en la cual los fuertes y poderosos, los humildes y los débiles encuentran respuesta y protección, proteccion para el fuerte de sus instintos sobervios y protección del débil, un Estado de Derecho que no contemple el respeto a ultranza sobre los Derechos Humanos, no es un estado que merezca llamarse como tal, es por ello que molesta la inútil aspera y esteril guerrilla de facciones politicas a que nos tienen acostumbrados nuestra clase politica, pues son ellos los llamados a crear cordura, y no fisura social, pero la sed de poder es tan fuerte que arriesgan todo con el fin de destruir adversarios, y este camino hacia ¿donde nos conduce? hacia el caos social y la desintegración, como lo ocurrido en otros períodos historicos, estamos como sociedad jugando peligroso, apostando a que la Democracia resiste los continuos escandalos, y la contínua violencia de nuestra clase política, esto nos conducira hacia elo despeñadero, por falta de tolerancia y respeto de las dignidades humanas básicas.
Es por ello que lo esencial para un mundo mejor es que todos en nuestras áres nos transformemos en constructores de paz.