lunes, septiembre 18, 2006

Colitis de Septiembre,

La historia es cíclica, repite con insistencia en mi mente las palabras del viejo historiador griego, Polibio, mientras la cola en el cajero automático del banco es insoportablemente larga, y la ansiedad por terminar el dia viernes agobia mi angustia, por tener ni turno, para por fin poder retirar los escaso billetes para el largo fin de semana, lentamente abandono mis habituales cavilaciones personales, para darme cuenta con cierto espanto reprimido,que mi angustia, no es una acción marginal, al contrario, ese día,Chile se encontraba en ese extraño transe colectivo, colas, colas y mas colas, la playa el asado con la familia en el cerro, en fin las motivaciones mas pedestres y pueriles, son el gran justificativo para el rito republicano de las filas civilinas, fue en ese intertanto cuando una pregunta visito mi mente ¿de donde sacamos la enorme paciencia para soportar esta tediosa y necesaria operatoria social?.Muchos de nosotros heredamos la paciencia de idiotas de nuestros padres, quienes genéticamente transmitieron esa devoción por la espera, frente a la escasez, en la época de la U.P, haciendo colas para degustar el delicioso sabor del Chancho Chino, la leche, azúcar” etc
Luego llego la alegría, y las colas seguían plenamente vigentes en las elecciones, sòlo basta recordar la ultima mega-elección, verano calurosos, vocales nuevos, y colas eternas bañadas en sudor del compañero de desgracia, que enardecido por la espera me indica con siniestra ironía,: “una de las ventajas de la dictadura era que las colas se hacían solo en la morgue, a raíz de una extraña enfermedad por la cual la gente moría intoxicada con altas dosis de plomo”, no supe si reír o llorar,lo concreto es que cuando pensé que en definitiva las colas eran del pasado,el fenómeno se volvería a repetir, y naciendo de las cenizas como cual fénix nos hacia sufrir la eterna espera, ahora a manos de nuestra súper-economía, los tigres de Sudamérica tuvimos que esperar una buena cantidad de horas para hacernos pago, curiosa ironía que ni aun los defensores amantes incestuosos del libremercado nunca responderán.
Pese a todo ello doy gracias, por tener la posibilidad de hacer estas colas, pues en mi pais, la mitad de su gente, no tiene el lujo de poder estar al frente de un cajero automático para retirar unos pocos billetes, quedando condenados una vez mas a ver pasar la abundancia frente a sus narices, sin poder hacer nada (licito) para recibir un poquito de la torta, justicia social es para mi la posibilidad de que todos podamos estar haciendo una cola frente a un cajero, retirando humildes billetes, para todas las humildes necesidades, sin avaricia, sin codicia, podemos construir un mundo mejor en donde la solidaridad gane los espacios necesarios en contra del egoísmo de unos pocos, que sistemáticamente se niegan a generar oportunidades para que el progreso de todos, y frente a la estupidez de muchos, que castigando a los mas pobres de dan el lujo de paralizar sus labores en los hospitales, los pocos son egoístas, y los muchos son limítrofes. Estas son las barreras que debemos derribar, difícil tarea, ya que las transfusiones de cerebros aun no se inventan.

9 Comments:

Blogger Lau said...

Leyendo la parte de tu post en que hablas de las filas, las colas, me acordé de algo que conversábamos con mi mamá el otro día mientras veíamos la bulliciosa vida bonaerense: somos un pueblo equivocado. Los chilenos vivimos para trabajar, los días laborales son eternos, los turnos denigrantemente largos, la burocracia eterna. En otros lugares -como Francia, que es uno de los casos más cercanos que conozco- la gente trabaja hasta las cinco de la tarde, los turnos son cortos y ay que uno les pida un minutito más. El tiempo de ocio y de familia se respeta y a ningún empleador se le ocurre no hacerlo. Hay leyes que protegen ese tiempo. Y las cosas, en general, funcionan como reloj. ¿Y nosotros? Ya sabemos. Un día de estos deberíamos hacer una rebelión.
Un beso.

10:34 p. m.  
Blogger Marce said...

me pasa con estas fechas, así como en Navidad y Año Nuevo, que me altera este imperativo social que surge por celebrar.Si bien me gusta festejar y compartir, no sé por qué tenemos el "compromiso" de festejar en la oficina,de tener que hacer un asado,comer empanadas, etc. Parece que la persona que se abstrae de celebrarlo de esta manera no festejó.De ahí esta efervescencia, las colas para comprar,incluso aumentando las deudas.
Nada de originales somos,seguimos la regla, nadie se escapa.
Me pregunto cómo aumentará la soledad de aquellos que no tienen con quién compartir fechas como esta.
saludos

10:40 p. m.  
Blogger Paula García said...

Mario, como siempre tus palabras cruzan la barrera de una simple lectura, de un simple post y corren gritando hacia los sentimientos y a la conciencia de quien lee. Es por eso que te leo, que te escribo y te aprecio.
Un abrazo,
Paula

10:56 p. m.  
Blogger Paula García said...

Disculpa este segundo comentario... pero tu lectura me hizo recordar una pregunta de mi hermano chico...

Un día cualquiera, caminando por un parque luego de que mi padre sacara plata del cajero automático, mi hermano chico ve un vagabundo, se queda mirándolo un rato y nos pregunta muy serio:
"¿Por qué el señor no va a sacar plata de la maquinita como lo hacemos nosotros?"
Lamentablemente no recuerdo ni mi respuesta ni la de mi padre...

Hoy le respondería:
"Porque la vida no siempre es justa Rodri".

11:12 p. m.  
Blogger Lau said...

Gracias por tus comentarios... la verdad es que no soy tan bonita. Si quieres agrégame al msn, está en mi página.
Un beso.

2:10 p. m.  
Blogger mariodonoserra said...

A todos mis amables lectores, pido las disculpas por no inclir fotos en el post,y les informo que con motivo del 12 de octubre dia del choque cultural chileno Mapuche, empezare a publicar algunos temas con relaciòn al abuso del estado chileno en contra de las etnias autoctonas.

un abrazo para todos.

4:59 p. m.  
Blogger Yvette Reydet Saieh said...

Un remedio para soportar las
interminables y odiosas filas en los bancos: Un buen libro.

Un remedio para terminar con la injusticia social y la lamentable distribución de las riquezas: Hacer una lobotomía total a los que ostentan el dinero y el poder... a lo mejor así se olvidan de sus propios intereses y piensan un poco más en los que tienen menos.

Cariños

Yve

8:10 p. m.  
Blogger Natho47 said...

Me quedo con las propuesta de Libelula.
No dejemos de trabajar de verdad por erradicar las injusticias a no claudicar.

11:30 p. m.  
Blogger LS said...

Uy, me cargan las colas por el tema de esperar, soy bastante impaciente, y todo lo que implique tener que esperar afecta negativamente mi ánimo, pero si se trata de colas en el banco generalmente son necesarias de modo que logro mentalizarme y esperar, pero como en algo necesito entretenerme en el intertanto me pongo a observar a la gente... y asi he decubierto algunas cosillas que dan para otro post.

Que lastima eso de no poder -aun- implantar ideas para llegar a una igualdad de oportunidades, pero aun asi podemos/debemos hacer nuestro aporte.

Abrazos!!!

8:32 a. m.  

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