jueves, noviembre 17, 2005

LA DEMOCRACIA AL MATADERO

“LA DEMOCRACIA AL MATADERO” MARIO DONOSO.S INTRODUCCIÓN Nuestra realidad electoral “bipolar” a planteado muchos cuestionamientos respecto de los beneficios y perjuicios de un sistema binominal, que en el largo plazo, producirá profundos efectos en la sociedad. Para ello es menester indagar someramente en sus ventajas y en sus defectos. VIRTUDES Y DEFECTOS DEL SISTEMA Ventajas del sistema Este un sistema electoral, ideado con la finalidad de institucionalizar la estabilidad, al buscar equilibrio en las fuerzas políticas, obligando a estas a ganar las elecciones con el voto de centro, y no con el voto duro de sus trincheras ideológicas. Esto es significativo cuando a la luz de la historia estudiamos nuestros errores , ya que como sociedad, deseamos superar los desaciertos del pasado. Es por ello que se argumenta a favor de este sistema electoral, el hecho de que nos ha permitido superar la conocida realidad histórica de los tres tercios y el débil equilibrio político que esto conlleva, el cual dependía en última instancia de un partido de centro, que establecía puentes de negociación con los distintos bloques políticos, situación desempeñada con maestría por el radicalismo de mediados del siglo XX, pese a ello, el sistema estaba destinado a fracasar, pues sus bases de sustentabilidad eran muy febles, a raíz de que sólo bastaba que la fuerza política del partido que ocupase el centro perdiera su plasticidad y capacidad de negociación y se transformará en una poderosa fuerza anquilosada y mesiánica, (Democracia Cristiana del período) incapaz de tranzar y articular acuerdos. Una situación de esta magnitud, polarizo la realidad política y el centro terminó socavado por completo, en perjuicio de la paz social que dio espacio, para que los proyectos socio-político en pugna, se trenzaran en un conflicto que en definitiva destruyo la democracia. Desventajas El sistema político Binominal, esta estructurado de forma tal, que genera intrínsicamente sectarismo, exclusión y desintegración social, extraña paradoja de una democracia representativa, y de un sistema electoral destinado precisamente a traer la paz social. Ello porque tiende a aumentar la apatía, desinformación, y las visiones antisistemicas, minando las bases de la democracia participativa, principalmente por el efecto marginador, que se encuentra implícitamente en la imposibilidad de acceso de las fuerzas políticas extraparlamentarias, lo que reduce dramáticamente sus opciones de participación en el juego democrático. El efecto marginador del sistema, encuentra sus raíces en la violación del espíritu y letra del constituyente en lo referido a: -1).- LOS PARTIDOS POLÍTICOS ART. 19 N 15 DE LA CONSTITUCIÓN Este precepto consagra el derecho de asociación, al respecto la norma fundamental señala: los “partidos no pueden tener el monopolio de la participación de la ciudadanía”[1], norma que tiene su génesis histórica en el derecho revolucionario Francés, que busca evitar la hegemonía de poder de grupos intermedios. Utilizando un criterio economicista, debemos distinguir que existen diversas formas de monopolios, como por ejemplo monopsonio o el oligopolio, en este último, dos entidades económicas manejan los destinos de una colectividad, y es este tipo de monopolio, el generado en el sistema político binominal, con dos pactos electorales que se distribuyen el electorado en las elecciones parlamentarias. 2).- DEBER DEL ESTADO A PROPENDER A LA INEGRACION DE LA POBLACIÓN EN IGUALDAD DE CONDICIONES. En estrecho vinculo con esta idea, la realidad binominal, que es por definicion excluyente de visiones alternativas a los dos pactos mayoritariamente de tendencia oligopolica, nos enseña que la integración de las minorías es sólo letra muerta en la constitución, por que el sistema destruye las bases fundantes de la institucionalidad, que establece como “Un deber del estado....propender a la integración armónica de todos los sectores de la Nación y asegurar el derecho de las personas participar en igualdad de oportunidades en la vida nacional”[2]. Es precisamente en esta materia, en donde se observa uno de los mayores defectos del binominalismo, debido a que la población no participa en igualdad de oportunidades y/o condiciones, y ello lo apreciamos desde distintos enfoques, como por ejemplo, la marginalización de fuerzas políticas extraparlamentarias, la discriminación contra el electorado que vota por la segunda mayoría del pacto mas votado pero que no alcanza que no el doblaje. A.-La discriminación y marginalización que afectan las fuerzas politicas minoritarias extraparlamentarias. Estas fuerzas, sienten escasa valoración sistemica, por lo cual sus propuestas apuntan a un cambio estructural político y económico, en donde tengan un mayor espacio de participación, es decir, son reaccionarias frente a la carencia de integración política, ya que ofrecen al electorado posturas demagógicas fundadas en la destrucción del sistema. B.- Tambien consagra una discriminación electoral, en contra de los electores cuya opción politica es: la segunda mayoria dentro del pacto más votado, porque el peso electoral queda absolutamente desnivelado, haciendo del viejo axioma, una persona un voto una simple quimera, porque los ciudadanos que votan por el segundo candidato más votado dentro de un pacto que no alcanza el doblaje, deben soportar los pérfidos efectos del sistema, que obliga a que la primera mayoría del pacto derrotado, (tercera mayoría) ocupe el escaño parlamentario. Esto constituye una aberración a los tratados de derechos humanos ratificados por Chile que hacen mención expresa al principio de la igualdad en el peso electoral, la situación expuesta crea en la praxis ciudadanos de primera clase, que votan por el candidato que obtiene la tercera mayoría y ciudadanos de segunda categoría, que votan por la segunda mayoría del pacto que no dobla y que por lo tanto no obtiene representación, creando por lo tanto realidades electorales desformadas que permiten que candidatos ocupen escaños estando totalmente subrepresentados. Esta realidad electoral nos plantea el problema de la constitucionalidad de un sistema, en el cual existe una abierta contradicción con los tratados de derechos humanos ratificados por Chile y que adquieren rango constitucional por el articulo5 inciso 2 de la Constitución. “Todos los ciudadanos deben gozar de los siguientes derechos y oportunidades:..... b) de votar y ser elegidos en elecciones periódicas y autenticas, realizables por sufragio universal e igual.....,”[3] La igualdad en nuestra constitución, también es protegida por el articulo 19 N°2, que de manera general debe ser entendida, como un tratamiento igualitario a personas dentro de condiciones similares. El ejemplo clásico en esta materia corresponde a los tramos en el impuesto Global Complementario, hay igualdad en cada tramo deacuerdo a los ingresos que se generen. ¿Pero en el sistema electoral es justificable crear electores de primera clase y electores de segunda clase?, a nuestro entender ello no contiene ningún tipo de elementos jurídico justificantes, que expliquen esta flagrante desigualdad y discriminación entre los electores de ambos pactos. Existen diversos elementos empíricos para sustentar esta tesis de discriminación contra el electorado de segunda mayoría que no obtiene el doblaje 1.-Parlamentarias de 1989, cuando el actual Presidente Lagos fue segunda mayoría dentro del pacto más votado, que no alcanzo el doblaje. dando la posibilidad de que Jaime Guzmán (tercera mayoría) accediera al Senado 2.- Existe en la actualidad la amenaza potencial de que esta discriminación se vuelva a repetir en la Senatorial de Santiago Poniente, en la cual el candidato con la segunda mayoría del pacto más votado que no alcanza a doblar, obtiene el 19,5% (Zaldivar), mientras que la tercera mayoría del pacto contrario obtiene un 15,6% (Novoa)[4] ¿qué pasa con sus electores de la segunda mayoría? ¿Es justificable esta discriminación contra los que eligieron su opción? C.- No fomenta la competencia interna entre candidatos de una misma alianza, como lo reflejo la última elección parlamentaria en la cual existía un sólo candidato por pacto en la Alianza por Chile (caso Coloma en la Séptima región, Allaman, en la décima región en actualidad). Esta situación imposibilita que el electorado tenga una mayor gama de opciones, lo que consagra la mantención del espíritu de los senadores designados, ya que al pacto sólo le basta designar un candidato blindado(sin competencia) para asegurar un cupo, sumando a ello, la posibilidad de que se obtenga una alta votación que lo perfile como figura nacional, lo cual blanquea su elección. Todos los defectos expuestos redundan en un predominio sin contrapesos políticos de los dos bloques dominantes. Por estos motivos es que el binominalismo crea una realidad que no fomenta la participación, esto acelera la descomposicion social al existir la impresión en el electorado, de la intrascendencia del voto como vehículo de manifestación de la voluntad popular, creando una acentuada desmotivación en ideas y proyectos. Se han esbozado ideas para suplir el déficit de participación ciudadana en los procesos electorales, ofreciendo mecanismos como la inscripción automática, voto voluntario. Dichas posturas solo entorpecen la visión para desentrañar el problema de fondo, pues aunque el sistema integre a los 200.000 no inscritos, ello no garantiza en lo mas mínimo la subsistencia del normal funcionamiento de la democracia, sino que por el contrario aceleraría la descomposicion del cuerpo político y de las instituciones, ya que un sistema marginador, de naturaleza político-oligopólica, sólo genera resentimiento de los marginados y falta de interes, lo cual proyectado hacia el futuro traerá escasa identificación, representatividad, y una creciente adhesión a visiones antisistemicas. A este lóbrego panorama, debemos sumar el efecto desigualitario del sistema economico, en donde los dos decíles más ricos de la población obtienen aproximadamente el 60% del ingreso del pais, mientras que el decil más pobres sólo obtiene un 3%. Adicionemos a esta visión, una tasa de desempleo natural que aumenta sostenidamente por efecto de la incorporación nuevas tecnologías, desplazando la mano de obra; la insistencia en la desregulación y flexiblidad en temas de derecho laboral, la falta de identificación del trabajador con su empresa, la escasa distribución de márgenes de utilidad del empresario a sus trabajadores; los monopolios económicos que colusivamente acuerdan precios de monopolio, etc. Con todos estos “insumos sociales” obtendremos como resultado, un caldo de cultivo para la demagogia (de derecha, izquierda, o antisistemica) que históricamente han empujado a la democracia hacia el despeñadero [1] Constitución Politica de 1980. Editorial Jurídica. [2] IBID. [3] Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, articulo 23, en “La dogmática Constitucional”Nogueira Humberto [4] Encuesta Mercurio - Opina S.A. Reportajes 13 de Noviembre 2005.